La discriminación facial ya cuenta con una asociación que le dé visibilidad como un problema social. Formada a principios de enero, ya ha sido presentada de manera oficial en el Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, en un acto que ha contado con la presencia de varios expertos de cirugía maxilofacial, así como con el torero Juan José Padilla, cuyo rostro quedó desfigurado por una cornada en 2011.

La organización se denomina Asociación Española contra la Discriminación Facial, y está constituida por médicos y pacientes. “Nuestra función es acabar con la discriminación facial, que es un rechazo sufrido por muchas personas afectadas por deformidades en la cara, además de educar a la sociedad para que la no normalidad puede ser normal”, explican sus fundadores.

El presidente de la asociación, Luis Cosías, ha indicado que la organización contra la discriminación facial está compuesta por profesionales de la medicina así como por pacientes y que cuenta con el apoyo de la Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial (SECOM). Cosías subraya que el objetivo es, sobre todo, sensibilizar a la sociedad para que no discrimine a este tipo de pacientes.

Si bien no ha podido precisar cuántos afectados hay en España de deformidades en la cara, ha dicho "tener claro" que cada vez existen "muchas más enfermedades y malformaciones", así como accidentes que pueden afectar al rostro. Cosías ha señalado que, en España, no existía hasta ahora una asociación de este tipo y, aunque acaba de empezar, tiene previsto organizar cursos, congresos, así como ofrecer apoyo psicológico a los pacientes y servicios de camuflaje facial.

Desde la SECOM, su presidente, José Luis López, ha afirmado que los especialistas médicos en esta materia han demostrado que "pueden resolver grandes problemas de salud" pero que cualquier estigma, en este caso en la cara, puede originar situaciones de discriminación, y que la asociación tratará de contribuir a acabar con ellas.

“Tenemos que ir más allá de los pacientes, educar a la sociedad para que la no normalidad puede ser normal", ha destacado López.