El estudio se ha basado en el análisis de un grupo de estudio formado por 196 adolescentes, de 15 y 16 años de edad, que fueron divididos en 2 muestras: los individuos denominados “nocturnos” por un lado (están más alerta por la noche y se despiertan cansados por la mañana), y otro compuesto por los “de mañana” (tienen más energía a primera hora) y los “neutrales”, que ni están especialmente alerta por la noche ni cansados al levantarse.

De las conclusiones de los expertos, el estudio destaca que los primeros desarrollaban más caries, aunque no por causa directa sino porque tendían a cepillarse los dientes con menor frecuencia y a saltarse el desayuno al levantarse cansados y con prisa. El objetivo de la investigación era recordar a los padres lo importante que es conversar con sus hijos para explicarles la importancia de una buena alimentación y una correcta salud oral.

Los expertos recuerdan en el texto lo básico que es para la vida social de los jóvenes tener una boca sana y sin problemas. Los ritmos circadianos, los que regulan el ciclo del sueño, deben tenerse muy en cuenta a la hora de la planificación de la educación en salud oral para los adolescentes con alto riesgo de caries, como los que trasnochan como rutina.