Investigadores de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia y 3 universidades europeas han probado in vitro este tratamiento experimental basado en el fosfato dicálcico para combatir la hipersensibilidad dental. Este principio activo, solo o con fitoesfingosina, favorece la formación de cristales de brucita, que son los que reducen la permeabilidad de la dentina.

Según explican, este compuesto puede administrarse solo o combinado con fitoesfingosina. El fosfato dicálcico favorece la formación de cristales de brucita, que ocluyen los túbulos dentinarios, con lo que se reduce la permeabilidad de la dentina. Así disminuye la hipersensibilidad dental, un problema muy común entre la población joven y adulta.

La investigación ha estado liderada por Salvatore Sauro, profesor de Odontología bilingüe de la Universidad CEU-UCH. También han participado el profesor del Departamento de Ciencias Biomédicas de esta universidad, José Miguel Soria; y la estudiante del Grado en Odontología, Ching-Yang Lin, cuyo trabajo fin de grado ha sido sobre este tratamiento experimental.

Este trabajo ha contado con el respaldado internacional de Floris J. Bikker, del Academic Centre for Dentistry (ACTA), en Amsterdam; de Giuseppe Cama y Peter Dubruel, de la Universidad de Gante; y de Alessia D’Onofrio y David Gillam, de la London School of Medicine and Dentistry de Reino Unido.

Probado in vitro

En la investigación, las muestras fueron tratadas in vitro con el fosfato dicálcico y sometidas a distintas pruebas para comprobar su eficacia. Una de estas pruebas fue la inmersión en ácido cítrico durante una hora y en saliva artificial durante 4 semanas.

Estas pruebas han posibilitado evaluar la reducción del tejido dentinario creando un espacio artificial similar a las de la cavidad oral humana. Los mejores resultados se obtuvieron en las muestras tratadas con el fosfato dicálcico, unas veces solo y otras con fitoesfingosina.

 Estos cristales de brucita han ocluido los túbulos dentinarios en el momento de su formación, tanto en el interior como en la superficie, lo que es imprescindible para que haya menos hipersensibilidad dental. Los resultados positivos obtenidos en este primer estudio experimental in vitro animan al equipo investigador a continuar trabajando para hacerlo in vivo.

“Hemos demostrado que la aplicación de este nuevo compuesto en el tejido dentinario favorece la oclusión de los túbulos dentinarios y reduce la permeabilidad de la dentina, por lo que puede constituir la base de un nuevo tratamiento contra la hipersensibilidad dental”. Salvatore Sauro.

Tal y como dice este profesor, que lleva 15 años investigando la adhesión dental y el desarrollo de biomateriales, esto puede ser útil para elaborar pastas dentífricas o colutorios que reduzcan la sensibilidad, o para realizar tratamientos en la clínica odontológica.