“El adelgazamiento óseo es una causa y consecuencia común tras la pérdida de dientes”, apuntan los médicos. El estudio dice que la solución preferida actual contra este adelgazamiento ósea es complementar el área con injertos óseos para estabilizar la base del implante. Pero esa técnica es problemática "principalmente porque implica cirugías adicionales para cosechar el hueso", indica Ulf M. E. Wikesjö, Decano Asociado Interino para Investigación y Empresa en el Colegio de Medicina Dental de la GHSU.

El equipo señala que encontró que la proteína BMP indujo calidad ósea superior a la de los injertos óseos, lo que mejora las posibilidades de éxito de los implantes. “Esta proteína es fenomenal, porque es un producto verdadero, disponible con facilidad de uso que puede producir resultados reales, y podría ser el nuevo estándar de oro para este procedimiento”, según dicen los expertos.

Según la Asociación Americana de Cirujanos Orales y Maxilofaciales, el 69% de los adultos de 35 a 44 años han perdido, al menos, un diente por decaimiento, enfermedad o trauma y un 26% de los adultos han perdido todos los dientes permanentes a los 74 años. Los expertos explican las únicas opciones para reemplazar estos dientes eran dentaduras postizas y puentes dentales, los cuales podrían llevar a una pérdida de hueso adicional. Los implantes proporcionan a los pacientes numerosos beneficios, incluyendo mejor salud bucal, apariencia, habla, conveniencia, durabilidad y capacidad de comer.