Visitar al dentista al menos 2 veces al año ayuda a prevenir enfermedades bucales malignas o premalignas, según ha recordado el Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región (COEM) coincidiendo con el Día Mundial de la Salud Oral, que se celebra cada 20 de marzo.

En un comunicado, el colegio ha destacado la “importante labor del dentista en la prevención, detección y tratamiento de ciertas patologías”. En ese sentido, la organización ha insistido en los beneficios de visitar al dentista con regularidad, y no únicamente cuando aparecen problemas en la boca.

“El abandono de la población condiciona que los pacientes acumulen patologías crónicas y, en ocasiones, que presenten un estado de deterioro que luego resulta más difícil y costoso de solucionar. Todos los esfuerzos que realicemos en promover la prevención son pocos”, señala el presidente del COEM, Antonio Montero.

Además de la detección temprana de enfermedades graves, visitar al dentista periódicamente reduce el riesgo de padecer patologías cardiovasculares y disminuye la gravedad de enfermedades metabólicas como la diabetes, que puede verse afectada por la enfermedad periodontal.

Visitar al dentista aumenta también la calidad de vida, ya que “poder comer de todo, no sufrir por tu boca y lucir una sonrisa sana, forma parte de una vida saludable y de calidad”. Esto, según el COEM, se nota sobre todo en la tercera edad, a la que se asocia un deterioro natural de la dentadura.

“La falta de dientes o las prótesis mal ajustadas generan problemas de salud que pueden y deben ser detectados y solucionados”, insisten desde el COEM, que afirma que visitar al dentista con regularidad evita asimismo partos prematuros, favorece el descanso, permite un correcto desarrollo bucal en la infancia y ayuda a detectar enfermedades renales.