A partir de este acuerdo, la Consejería de Salud y la SATO pretenden reducir la variabilidad clínica, mejorar la accesibilidad de estas intervenciones y monitorizar las innovaciones. De esta forma, apunta Salud, se contribuirá a una toma de decisiones más ajustada a términos de calidad y eficiencia.

La consejería y la sociedad científica ya habían colaborado anteriormente en la puesta en marcha de proyectos como los procesos asistenciales integrados, guías de práctica clínica y el Plan de Atención a las Enfermedades Reumatológicas y Musculoesqueléticas de Andalucía. Otra iniciativa destacada, según Salud, es la puesta en funcionamiento del programa de prevención de la luxación de cadera entre la población infantil con parálisis cerebral.

En el campo de la investigación, el consejero de Salud, Aquilino Alonso, ha puesto en valor el trabajo de los 10 grupos estables que están trabajando en centros e institutos de investigación sanitarios de Andalucía, con 19 proyectos y 21 estudios clínicos.

“En esta línea queremos continuar avanzando en la colaboración con la Sociedad Andaluza de Traumatología y Ortopedia, en el convencimiento de que la inversión en formación, calidad e investigación contribuyen a la sostenibilidad del sistema”, ha destacado.