La reunión ha contado con la participación de distintos expertos del ámbito sanitario con el objetivo de consensuar cuáles deben ser las estrategias necesarias a implementar para mejorar el abordaje de los pacientes anticoagulados en la Comunidad Valenciana.

“Esta iniciativa nace para y por el paciente, ya que además de ser la voz de los que sufren directamente la enfermedad, nuestro propósito es ser la voz que reúna, también, las mejores propuestas de los expertos en el manejo del paciente anticoagulado”, explica Luciano Arochena, presidente de AVAC y presidente de FEASAN.

Aproximadamente, 800.000 personas viven anticoaguladas en España y, de estas, cerca de 100.000 en Valencia. Esta cifra aumenta cada año debido a factores como el envejecimiento de la población, uno de los principales grupos afectados, o la proliferación de factores cardiovasculares.

Las personas con fibrilación auricular, los portadores de válvulas cardiacas mecánicas y quienes sufren de una enfermedad tromboembólica venosa son las que requieren de tratamiento anticoagulante para prevenir la formación de coágulos que pudieran causarle una trombosis o ictus.

El buen control del tratamiento es la clave de su éxito, sin embargo, estudios recientes evidencian que muchos de estos pacientes no consiguen un control óptimo del mismo. En concreto, 4 de cada 10 pacientes anticoagulados con fibrilación auricular no valvular no logran un buen control de su tratamiento con los riesgos que ello conlleva.

“Llevamos mucho tiempo reclamando medidas en pro del autocontrol del paciente, pero las iniciativas individuales no aportan el valor necesario. Por esta razón, hemos puesto en marcha este proyecto, para que seamos todos los agentes implicados los que consensuemos cómo mejorar la asistencia de los pacientes anticoagulados y, por tanto, su calidad de vida”, Miguel Montés, vocal y portavoz de AMCA.

Entre los temas abordados a lo largo de la reunión, destacan las medidas para el buen control del paciente anticoagulado, la mejora del acceso a la innovación terapéutica, el fomento de iniciativas para la educación de los pacientes y la inclusión del autocontrol en la cartera de servicios sanitarios de la Comunidad Valenciana.