El retraso a la hora de recibir la prestación y la lentitud para pasar de un recurso a otro son los principales problemas percibidos en el sistema actual, de ahí que la principal demanda de los centros que prestan atención a mayores dependientes sea que el sistema sea ágil y adaptado a las necesidades de estas personas.

La presidenta de ACRA, Cinta Pascual, ha denunciado que “hace 10 años que solicitamos que hubiera una mayor agilidad y rapidez, y que los mayores fueran el eje del sistema, pero aún no se ha resuelto”. ACRA considera que ha llegado el momento para impulsar definitivamente un modelo de atención a la dependencia más adaptado a las necesidades de los pacientes.

A las 22.500 personas que han fallecido en los últimos 5 años esperando una prestación a la que tenían derecho, hay que sumar nuevos casos de personas mayores que, una vez dentro del sistema, no han podido acceder al servicio más apropiado de acuerdo a sus necesidades precisamente por la lentitud administrativa.

ACRA ya advirtió en 2015 que la entrada de los dependientes moderados de grado I en el sistema, podía ralentizar aún más todo el proceso, una situación que, desgraciadamente, se está dando y que afecta a las personas más vulnerables, los mayores dependientes.