La Comisión Contra la Violencia (CCV) es la responsable de registrar los datos que ayudan a los profesionales del servicio de geriatría a detectar malos tratos en ancianos. Este registro contabilizó, entre 2013 y 2017, 246 casos de sospecha de malos tratos en adultos. 153 de ellos fueron casos de violencia de género en menores de 65 años (72,2%) y 20 casos en mayores de 65 (19,5%).

Tal y como explican los autores del estudio, 2 de cada 5 casos de sospecha de malos tratos en mayores corresponden a violencia de género. Asimismo, afirman que en casos de violencia de género en personas mayores de 65 años los antecedentes de agresión previa y maltrato físico son mayores.

El programa para detectar malos tratos en ancianos del Clínico San Carlos revela que la dependencia física y psíquica ocurre en la mitad de los casos de violencia de género. Entre los mayores de 65 años se emiten más partes de lesiones y más medidas de protección judicial, afirman los responsables del programa.

La CCV se puso en marcha en 2006, según señala la nota de prensa, formada por un equipo multidisciplinar de geriatras, internistas, traumatólogos, ginecólogos, psiquiatras, un forense, enfermeras, matrona, trabajadoras sociales y psicólogas. Su finalidad principal es proporcionar a los profesionales las herramientas para poder identificar una posible situación de maltrato en general, y a personas mayores en particular.

El servicio de geriatría presentó en 2012 el Manual de detección y seguimiento de los malos tratos a personas mayores en instituciones sanitarias en el que se establecen los indicadores de sospecha para detectar malos tratos en ancianos. Asimismo, ofrece un protocolo de actuación para la detección del maltrato del mayor por parte de todo el personal implicado en su asistencia sanitaria.