David Curto, jefe de Gestión Asistencial de Sanitas Mayores, ha explicado que la estimulación cognitiva puede ser beneficiosa a la hora de desarrollar la agilidad mental y retrasar la aparición de enfermedades neurodegenerativas. Asimismo, la práctica de deporte o de ejercicio físico estabiliza enfermedades tan frecuentes en los mayores como la hipertensión o la diabetes.

No obstante, los especialistas apuntan que las actividades tanto de ocio como físicas deben estar adaptadas al paciente, es decir, han de tener en consideración las características de la persona, sus patologías y su realidad familiar y social. Entre las más recomendadas se encuentran las actividades recreativas, educativas y culturales.

Es importante tener en cuenta, recuerdan, que no todo el tiempo libre tiene estos beneficios. David Curto asegura que “una gran parte del tiempo de los mayores se dedica a atender al resto de la familia y estas actividades consumen la energía del mayor, impidiendo que pueda desarrollar otras actividades que sí favorezcan el envejecimiento activo”.