La creación de una estrategia regional sobre Geriatría para determinar un plan común a todos los centros del SESCAM mayores de 75 años y pacientes crónicos es el nuevo objetivo del Gobierno de Castilla-La Mancha para este año. Así lo dijo José Antonio Ballesteros, director de Asistencia Sanitaria del SESCAM, en la presentación del XVIII Congreso de la Sociedad Castellano-Manchega celebrada en Albacete.

A principios de marzo se mantuvo una primera toma de contacto con miembros de la SCMGG (Sociedad Castellano-Manchega de Geriatría y Gerontología) y los jefes del servicio de Geriatría de distintos hospitales para ir perfilando las líneas generales de esta estrategia regional sobre Geriatría

“La estrategia establecerá un posicionamiento claro de la Geriatría dentro de todo el SESCAM, con una cartera básica común de prestaciones en todos los hospitales, en todas nuestras áreas de atención, adaptadas a su nivel y población”, afirmó Ballesteros.

El director general especificó, según comunican desde el gobierno de esta comunidad autónoma, que el hecho de tener una cartera básica facilitaría conocer los recursos necesarios para la especialidad de Geriatría, ya que esta es la primera vez que dispone una estrategia dirigida desde la propia Consejería de Sanidad.

Fragilidad y la vulnerabilidad

El gobierno regional ha aumentado la capacidad retributiva de los profesionales, se ha subido un 3% la nómina de los que no hacen guardias y un 15% la hora atención continuada. Además, se han recuperado las dinámicas de ofertas públicas de empleo y los concursos de traslados, según apuntan desde el gobierno.

Esta estrategia regional sobre Geriatría se creará para los pacientes de 75 años en adelante con la idea de valorarlos más allá de una enfermedad puntual y centrarse en otros criterios teniendo en consideración la fragilidad y la vulnerabilidad. Los datos ofrecidos por Ballesteros señalan que de 210.000 ciudadanos de Castilla-La Mancha mayores de 75, el 48,7% no padece enfermedades crónicas.

En la última edición del congreso, que reunió a 250 profesionales, se destacó la necesidad de buscar la excelencia para hacer una sanidad pública sostenible. El congreso siguió un extenso programa para actualizar conocimientos desde el punto de vista asistencial y de investigación centrado en las principales enfermedades del paciente geriátrico, entre ellas: fragilidad, sarcopenia, demencia, envejecimiento o nutrición.