Como ha recordado Rosa López Mongil, coordinadora del Grupo de Trabajo de Nutrición de la SEGG, “tenemos que sensibilizar a las personas mayores, así como a los cuidadores y a los agentes de salud que les atienden, con el objetivo de minimizar la incidencia de los problemas relacionados con una ingesta deficiente de agua y estimularles para lograr mantener una ingesta de agua suficiente, que evite la deshidratación”.

El proceso de deshidratación comienza cuando se ha perdido entre el 1 y el 1,5% del líquido corporal, ha recordado la SEGG. De ahí que sea necesario establecer unas recomendaciones para garantizar una correcta hidratación en los mayores, que, además, amortiguarían las necesidades adicionales de líquidos y evitarían cuadros de deshidratación y descompensaciones orgánicas.

La SEGG ha dictado una serie de pautas a seguir para lograr una correcta hidratación en los mayores. Así, recomienda evitar el agua con gas con el objetivo de prevenir las flatulencias, aunque sí se recomienda para evitar dispepsias. Por otro lado, recuerda que el agua no debe ser rica en minerales ya que puede provocar descompensaciones y desequilibrios hidroelectrolíticos.

La SEGG insiste en que no es necesario que la ingesta de líquidos por parte de las personas mayores sea solo a base de agua, sino que pueden utilizar alternativas adaptándose a las apetencias individuales con leche, zumos, caldos, sopas…En cuanto a cuándo tomar líquidos, la SEGG recuerda que deberá efectuarse a lo largo de todo el día, incidiendo más en la mañana y la tarde, para evitar los despertares y la incontinencia nocturna.