Solo Madrid, Cataluña, Navarra y Castilla-La Mancha disponen de geriatras, pese a que estos especialistas pretender extender la Geriatría a todas las comunidades autónomas. Para ello, el hecho de detectar si una persona de edad avanzada está en una situación de fragilidad y necesita un abordaje integral de su estado de salud es asunto prioritario.

Álvaro Casas, presidente de la Sociedad Española de Medicina Geriátrica (SEMEG), y Miguel Àngel Mas, presidente del comité local de la octava reunión nacional de esta sociedad declararon a la agencia EFE la necesidad de ampliar el número de geriatras durante una reunión celebrada a mediados de abril.

En esta reunión, asistieron geriatras españoles, europeos y americanos, entre ellos, uno de los creadores del concepto de fragilidad, Jeremy Walston, de Baltimore, y el escocés Graham Ellis. Casas explicó que, en España, serían necesarios 3,6 geriatras por cada 10.000 personas mayores de 75 años. Esto, matizó, " no lo cumple ninguna comunidad española".

"Se trata de que los ancianos tengan a su especialista como lo tienen los menores, con la Pediatría, pero no necesariamente de forma presencial, sino que los médicos de familia pudieran consultar con los geriatras cuando lo precisaran”, matizó el presidente de la SEMEG.

En esta cita, se habló sobre una de las principales herramientas terapéuticas para los mayores: el ejercicio y la nutrición, con todos los problemas añadidos que tiene esta última. También trataron el delirio y cómo este es reversible si se detectara a tiempo. Casas puntualizó que era necesario que los geriatras se complementaran con los médicos de Atención Primaria.

El objetivo de los geriatras no es otro que trasladar a los ancianos los conocimientos que ya se tienen en otra especialidad para atenderlos igual de bien en todo el territorio español. Casas explicó que, hasta hace poco, la Geriatría era una especialidad centrada en los enfermos cuando debería estar enfocada también a los sanos para disfrutar de una vejez en buenas condiciones.

"Atendemos a un envejecimiento saludable pero también a las personas frágiles, para recomendar terapias que mejoren su estado de salud", señaló Casas.