“La colaboración entre profesionales sanitarios de diferentes ámbitos es fundamental y beneficiosa para el cuidado del paciente anciano”, sentencia el doctor José Antonio López Trigo, presidente de la SEGG. "Los mayores son una población muy heterogénea, pero tienen una reserva funcional limitada, siendo algunos de ellos muy vulnerables para tolerar determinados tratamientos”, ejemplifica el experto.

“La toma de decisiones diagnósticas y terapéuticas en estos pacientes debe basarse en una valoración geriátrica integral que determine sus condiciones individuales”, añade López Trigo sobre este colectivo, del cual un 77% padece cáncer hematológico, mientras un 50% se encuentra en tratamiento activo.

"El aumento de la esperanza de vida y la mayor incidencia de cáncer de sangre en la población de edad avanzada obligan a una exploración más específica de los pacientes para adaptar los tratamientos a su edad biológica”, corrobora el doctor Jorge Sierra, presidente de la SEHH, quien considera necesario “dar respuesta a sus necesidades y no incurrir en el infratratamiento”.