Según informa Infosalus, la anemia y la reducción de los niveles de hemoglobina son 2 episodios frecuentes entre las personas mayores. Los investigadores examinaron los datos de 8.013 pacientes con una media de edad de 77 años que habían sido hospitalizados a causa de un ictus y detectaron que una cuarta parte de ellos presentaba anemia.

Durante el estudio se evaluó cómo incidían la anemia y los niveles de hemoglobina sobre la muerte. Tras el análisis los investigadores descubrieron que los niveles altos de hemoglobina incrementaban el riesgo de muerte en los pacientes mayores que habían sufrido un ictus, especialmente durante el primer mes tras el accidente cerebro vascular.

Tal y como ha explicado Phyo Myint, autor principal del estudio, el riesgo de muerte tras un ictus se duplica en las personas con anemia en relación con aquellos pacientes que no la padecen. Asimismo, el riesgo de muerte por accidente cerebrovascular hemorrágico es 1,5 veces más alto entre las personas mayores con anemia.

Además de analizar los datos referentes a estos 8.013 pacientes, los responsables del estudio revisaron la literatura científica publicada hasta la fecha y se sirvieron de 20 estudios previos para llevar a cabo su investigación. Tras los resultados, los investigadores inciden en la necesidad de promover una mayor concienciación e impulsar intervenciones en pacientes que sufran un ictus y además presenten anemia para poder identificarles de forma temprana y optimizar la gestión.