El estudio se llevó a cabo en 363 pacientes diagnosticados de degeneración macular asociada a la edad a los que ya se suministraban inyecciones intravitreales de ranibizumab. 224 pacientes recibieron vitrectomía de la pars plana con 24-gray EMB y seguimiento con prorepro re-nata (PRN) ranibizumab y los 119 restantes sólo monoterapia de PRN ranibizumab.

Los parámetros analizados por los investigadores durante los primeros 12 meses fueron el número de inyecciones de ranibizumab, el tratamiento temprano de la retinopatía diabética y la mejora de la agudeza visual. Asimismo, comprobaron qué pacientes perdieron menos de 15 letras ETDRS.

El número de inyecciones en los pacientes que recibieron braquiterapia epimacular fue de 4,8 mientras que en los pacientes que recibieron la monoterapia de ranibizumab fue de 4,1. En cuanto a la agudeza visual, los pacientes tratados con braquiterapia epimacular perdieron 4,8 letras mientras que los que recibieron ranibizumab perdieron 0,9 letras. El 84% de los pacientes que usaron la braquiterapia perdieron menos de 15 letras. En el caso de los que recibieron monoterapia de ranibizumab la tasa fue del 92%.