El trabajo, presentado ante la American Academy of Orthopaedic Surgeons (AAOS), concluye que “la edad puede no ser un factor apreciable en el éxito de la cirugía de reemplazo de hombro”, ya que, además, los pacientes más jóvenes presentaron una mayor tasa de complicaciones.

Para llegar a esta conclusión, el equipo, dirigido por el residente del Departamento de Cirugía Ortopédica, Kelechi Okoroha, analizó los datos y puntuaciones de la función del hombro de 2 cohortes de pacientes con osteoartritis.

Las puntuaciones resultaron más satisfactorias entre los 103 pacientes mayores de 75 años que entre los 262 sujetos menores de 65, aunque “es posible que los pacientes de mayor edad vivieran una mejoría más llamativa simplemente porque tenían la función del hombro peor antes de la cirugía”, teorizan los autores.

En cualquier caso, señalan, quienes se someten a una cirugía de este tipo, sea cual sea su edad, “experimentan una mejora en su calidad de vida, incluyendo menos dolor, mayor movilidad, fuerza y funcionalidad”.

Además, recuerdan, “las cirugías de reemplazo de hombro tienden a aumentar, tal como sucedió con las intervenciones de cadera y rodilla”. Según estima el centro, cerca de 53.000 pacientes se someten cada año a esta operación debido al desgaste provocado por la osteoartritis.