Tal y como explica la SEMEG, este metaanálisis, publicado en The Journal of Post-Acute and Long-Term Care Medicine (JAMDA), se ha basado en 31 artículos que incluían a 158.764 sujetos. Los investigadores evaluaron 13 resultados negativos en salud entre los que destacan: mortalidad, hospitalización, institucionalización, visitas a urgencias, pérdida de capacidad en actividades básicas de la vida diaria, limitación física, caídas, fracturas y afectación cognitiva.

Los responsables del metaanálisis categorizaron la fragilidad en escalas unidominio en relación a su vertiente más física (fenotipo de Fried), escalas multidominio (CSBA, Tilburg) y en función de la acumulación de déficits (Rockwood).

Los resultados mostraron, según señala la SEMEG, que la fragilidad está asociada a una mayor mortalidad, mayor pérdida de capacidad para realizar actividades básicas, mayor riesgo de hospitalización y de institucionalización, un número más alto de visitas a urgencias, mayor riesgo de limitaciones físicas y mayor riesgo de caídas y de fracturas.

Basándose en estos resultados, los investigadores concluyen que es necesario reforzar las estrategias comunitarias para detectar e intervenir en individuos frágiles a nivel poblacional y así minimizar los efectos negativos en su salud.