Los investigadores seleccionaron a 208 sujetos (78 hombres y 130 mujeres) para tomar las medidas de grasa abdominal a través de antropometría y bioimpedancia. Así, realizaron curvas ROC para evaluar la capacidad diagnóstica con respecto al síndrome metabólico. La muestra de pacientes seleccionada tenía una edad media de 82,5 años.

Tras analizar la muestra, los investigadores observaron diferencias entre hombres y mujeres en lo referente al índice de masa corporal (IMC), al índice de cintura y cadera, al perímetro abdominal y a la grasa de tronco y grasa visceral. Asimismo, los científicos encontraron diferencias en lo relativo a los parámetros antropométricos y de bioimpedancia entre sujetos con y sin síndrome metabólico, y solo encontraron diferencias en la glucosa, los triglicéridos y el colesterol HDL.

Las áreas bajo la curva (ABC) del índice cintura altura, perímetro abdominal, diámetro sagital abdominal y grasa abdominal y de tronco son superiores a 0,8 en hombres, mientras que en mujeres no superan valores de 0,65. Los puntos de corte obtenidos fueron 26,81 y 23,53 kg/m2 para el IMC, 102 y 91 cm para el perímetro abdominal, 22,1 y 20,7 cm de diámetro sagital abdominal, 34 y 43,7% de grasa de tronco y 17 y 11,5 de índice de grasa visceral de hombres y mujeres, respectivamente.

Los autores consideran que existen diversos niveles de capacidad predictiva del síndrome metabólico según el género. La grasa abdominal y del tronco junto con el índice de grasa visceral presentan una mayor capacidad de predecir las probabilidades de desarrollar síndrome metabólico, tanto en hombres como en mujeres.