Este experto ha destacado a Infosalus que la tecnología puede contribuir de manera significativa a afrontar los procesos de envejecimiento en relación a la prevención, el mantenimiento de las capacidades, la accesibilidad y la adaptación del entorno a las necesidades de cada persona. Bien empleada, asegura, la tecnología puede mejorar la calidad de vida de las personas mayores.

Puede contribuir a mejorar aspectos cotidianos como la movilidad, la comunicación, el cuidado de la salud o facilitar el acceso a determinadas actividades culturales y de ocio. En opinión de este experto, muchas veces no se valora el impacto real que puede tener la tecnología como freno al envejecimiento cognitivo. Se tiende a destacar el valor de la novedad tecnológica antes que la repercusión que puede tener una tecnología en la mejora de la calidad de vida individual y colectiva.

Valero ha subrayado que gracias a la tecnología puede mejorarse la autonomía personal de los mayores mediante soluciones accesibles desde los puntos de vista físico, sensorial y cognitivo. Para que la tecnología sea realmente útil, el experto reconoce que ha de ser sencilla, efectiva y centrada en las necesidades y expectativas de las personas mayores.

Por último, el director del Centro de Estatal de Autonomía Personal y Ayudas Técnicas (Ceapat) ha recordado la necesidad de invertir en I+D+i para impulsar la transferencia a la sociedad de la tecnología apropiada.