Según informa la Fundación para el Conocimiento madri+d, el profesor Larry Tucker usó datos de más de 5.800 adultos para determinar en qué medida la actividad física explica las diferencias en la longitud de los telómeros de leucocitos. Las mujeres que corrían al menos media hora al día y los hombres que lo hacían 40 minutos, 5 días por semana, fueron considerados físicamente muy activos.

El investigador descubrió que los telómeros de las personas que realizaban altos niveles de actividad física tenían 9 años menos que los telómeros de aquellas personas sedentarias y 7 menos que los de la gente que realizaba actividad física moderada.

De acuerdo con Tucker, el mecanismo que hace que el ejercicio físico retrase el envejecimiento de los telómeros puede estar relacionado con el estrés oxidativo y la inflamación. Ambos factores están relacionados con la longitud de los telómeros, según investigaciones anteriores.