MapEA, el Mapa de la enfermedad de Alzheimer y otras demencias, ha puesto de manifiesto la escasez de recursos para la atención de las personas con estas patologías neurológicas. Asimismo, constata la falta de implantación de los planes específicos diseñados por las distintas comunidades autónomas.

Según ha informado Lilly en un comunicado, un total de 62 profesionales de toda España han participado en el proyecto, que cuenta con el aval de las sociedades españolas de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), de Geriatría y Gerontología (SEGG), de Neurología (SEN) y de Psiquiatría (SEP), así como de la Confederación Española de Asociaciones de Familiares de personas con Alzheimer y otras Demencias (CEAFA).

En el marco de MapEA se ha analizado, de forma observacional y descriptiva, el estado actual de los diferentes ámbitos de la atención y cuidado de las personas con deterioro cognitivo y demencia, un colectivo que está creciendo por el incremento de la esperanza de vida y por el envejecimiento progresivo de la población.

Planes incompletos

El resultado más destacado es que, pese a la gran mejora en el diagnóstico y seguimiento de las personas con deterioro cognitivo y demencia, los planes específicos disponibles en las distintas comunidades autónomas no se han llegado a implantar en su totalidad y precisan ser actualizados. Además, en general los recursos disponibles se consideran escasos y poco conocidos.

En ese sentido, MapEA ha desvelado una gran heterogeneidad de rutas asistenciales tanto de acceso al diagnóstico como del tratamiento y seguimiento de la enfermedad; asimismo, se ha comprobado que no todas las pruebas diagnósticas no están disponibles en las diferentes regiones. Esto da lugar a que exista un amplio margen de mejora en los procesos asistenciales.

El estudio -que se ha publicado en la Revista Española de Geriatría y Gerontología– ha revelado que en España existen los profesionales capacitados y los recursos diagnósticos y asistenciales potenciales para encarar este margen de mejora a través de la aprobación y el desarrollo de un Plan Nacional de Alzheimer, respaldado por un compromiso de voluntades políticas “profundo y veraz”.

La metodología de trabajo se basó en las recomendaciones de un comité asesor pluridisciplinar formado por el director científico de la Fundación CITA-Alzhéimer Fundazioa de San Sebastián, Pablo Martínez-Lage; el director médico de la Clínica Psiquiátrica Padre Menni de Pamplona y coordinador del área de demencias de la SEP, Manuel Martín Carrasco; el director del programa de Geriatría del Hospital Universitario de Bellvitge (Barcelona), Francesc Formiga; el médico del Centro de Salud de Segovia Rural y miembro del Grupo de Trabajo de Neurología de SEMERGEN Enrique Arrieta, y el director ejecutivo de CEAFA, Jesús Rodrigo Ramos.