Niemi ha basado su producto en las investigaciones previas de James Collins, sobre cómo las vibraciones aleatorias podían abrir canales iónicos neuronales. Estas plantillas aplican el descubrimiento a las plantas de los pies que, en las personas mayores, van perdiendo sensibilidad.

El prototipo, que emite vibraciones imperceptibles para el paciente, cuenta con un regulador de amplitud de las ondas, puede cargarse de forma inalámbrica y se controla también mediante una App. Visualmente ofrece el aspecto de una “aburrida plantilla normal” tal como reconoce el ingeniero y recoge la revista Discover.

“Es exactamente lo que buscábamos”, ha señalado el inventor a este medio, ya que el objetivo era diseñar una tecnología asequible y sencilla para la tercera edad. A pesar de los progresos, la plantilla vibradora no está aún disponible para su comercialización.

El instituto Wyss está negociando la concesión de licencias con diferentes entidades, aún con la duda de si debería asociarse a una empresa de calzado tradicional, o a una compañía de dispositivos médicos y ortopédicos.

Niemi ha declarado al respecto que, a pesar de las mejores garantías de comercialización que ofrecen algunas multinacionales, prefiere que el producto obtenga la aprobación de la U. S. Food and Drug Administration (FDA)