La potencia en mayores es clave para evitar caídas y lesiones.

La potencia en mayores es clave para evitar caídas y lesiones, según recuerdan desde la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), donde se ha elaborado un nuevo protocolo para mejorar su medición. En el estudio han participado también la Universidad de Castilla-La Mancha y el Hospital Virgen del Valle. Los resultados se han publicado en The Journals of Gerontology.

Según ha informado la universidad, la potencia muscular se pierde a un 3% por año durante el envejecimiento. “Para la vida cotidiana de una persona mayor, no sirve de nada mover 2 veces el peso de su cuerpo o moverlo a gran velocidad. Si esta persona se desequilibra, solo la fuerza adecuada en el menor tiempo posible (lo que se conoce como potencia), puede impedir la caída o al menos una grave lesión”, explica Amelia Guadalupe Grau, del Grupo de Investigación ImFINE del Departamento de Salud y Rendimiento Humano de la UPM.

De acuerdo con la investigadora, la evidencia reciente demuestra que las personas mayores logran mayor potencia a intensidades más altas que las personas jóvenes. Sin embargo, no es fácil determinar la carga óptima a la que debe entrenar una persona. El estudio ha intentado dar respuesta a esa pregunta a través de un nuevo método de medición de la potencia en mayores.

El calentamiento, clave

“Existen una gran cantidad de factores que pueden afectar a la potencia máxima en un día determinado. Desde el protocolo utilizado hasta la motivación y el estado de salud en ese momento. De ahí la dificultad para establecer resultados concluyentes”, apunta Guadalupe Grau, cuyo equipo ha identificado las condiciones necesarias para evaluar la potencia en mayores.

Por otro lado, el trabajo pretendía evaluar si los métodos tradicionales de medición de la potencia en mayores son lesivos para esta población. “En el peor de los casos, los estudios apuntan que no más del 0,69% de las pruebas pueden tener algún efecto adverso. Y de serlo, se han clasificado como leves o indeterminados en la mayor parte de ellos”.

La primera de esas condiciones es el calentamiento previo. “Debido a las variaciones individuales -añade-, lo ideal es realizar varias repeticiones y varias series incrementando la intensidad”. La media de la potencia obtenida en cada repetición sirve para inferir la máxima potencia muscular de la persona. En cuanto a la velocidad de movimiento, pueden usarse aplicaciones móviles para medirla.

“Dado que este parámetro en un indicador de la calidad de vida de los mayores y que el tiempo necesario para evaluar esta capacidad es relativamente corto, este protocolo podría formar parte de evaluaciones periódicas para testear la condición física de nuestra población mayor y optimizar así el entrenamiento que deben realizar para prevenir caídas o lesiones”, concluye la autora.