La fractura de cadera en mayores se relaciona con la desnutrición y la falta de nutrientes puede a su vez empeorar la recuperación de estos pacientes. Esta es la conclusión de un estudio liderado por Nuria Fernández Martínez, geriatra en el Hospital General Universitario de Ciudad Real, detalla la agencia EFE.

La fractura de cadera en mayores es un episodio frecuente que perjudica a la calidad de vida de esta población y que puede llegar a ponerla en peligro, especialmente cuando esta se debe a carencia de nutrientes, destaca el Gobierno de Castilla-La Mancha en un comunicado. Bajo el título Validación de un método de cribado nutricional como factor pronóstico de eventos adversos en ancianos con fractura de cadera este estudio pretende cuantificar las personas mayores que ingresan con este episodio y un cuadro de desnutrición.

Asimismo, la investigadora analizó a lo largo de un año cómo respondían en los meses siguientes a un tratamiento hiperproteico para superar su falta de nutrientes. Según detalla la investigación, existen varios procedimientos para diagnosticar la desnutrición, pero muchos de ellos recurren a parámetros difíciles de obtener cuando una persona se ha fracturado la cadera, como el peso o la altura.

Por otro lado, las personas mayores pueden sufrir un deterioro cognitivo que les impida someterles a un cuestionario con el fin de conocer sus hábitos de vida o alimentarios, añade EFE. En este sentido, la geriatra del Hospital General Universitario de Ciudad Real se sirvió de un método desarrollado por un endocrino español que determina el grado de desnutrición a partir de 3 variables: la albúmina, el colesterol y los linfocitos totales. La investigadora constató que más de la mitad de los mayores con fractura de cadera ingresados a lo largo de ese año sufrían desnutrición.

El estudio que relaciona la fractura de cadera en mayores y la desnutrición incluyó a 239 ancianos. El 60% (143) padecían desnutrición y se les estableció un programa de seguimiento a los 3, 6 y 12 meses de su ingreso hospitalario. Se les ofreció la posibilidad de someterse a un tratamiento hiperproteico para solucionar la falta de nutrientes, explica EFE. El 55% decidió participar de este tratamiento y en la primera consulta después de 3 meses de seguimiento, la mayoría de ellos ya no padecía desnutrición.

La investigación destaca que lo que revela los riesgos de no romper el binomio fractura de cadera y desnutrición son los fallecimientos, pues en los 12 meses posteriores a su rotura de cadera fallecieron 59 pacientes y solo 3 pertenecían al grupo de los que lo recibieron.