Un equipo de científicos del Centro Johns Hopkins para el Envejecimiento y la Salud ha concluido que la pérdida de audición está asociada, de forma independiente, con el deterioro cognitivo acelerado y el deterioro cognitivo incidental en adultos mayores. Puesto que los estudios analizados fueron observacionales y no se puede demostrar una relación de causa y efecto, los autores proponen continuar investigando el mecanismo de esta asociación y evaluar si las intervenciones de rehabilitación auditiva podrían mejorar aspectos como la función ejecutiva, la memoria episódica o la velocidad mental de procesamiento.

Según recoge la revista JAMA Internal Medicine, los autores estudiaron a los 1.984 adultos (con una edad media de 77,4 años) inscritos en el Health ABC Study, un estudio observacional prospectivo que comenzó en 1997. Al inicio del estudio, ninguno de ellos presentaba deterioro cognitivo prevalente según el estándar Modified Mini-Mental State Examination (3MS). Esta prueba se fue repitiendo, junto a un test de símbolos y dígitos (SDMT), pasados 5, 8, 10 y 11 años. 

Según informan los autores, dirigidos por el investigador Frank R. Lin, los 1.162 individuos que presentaban pérdida auditiva obtuvieron peores índices anuales en SDMT y en 3MS –una puntuación menor de 80 o una disminución de más de 5 puntos desde el inicio indican deterioro cognitivo-, en comparación con los sujetos sin pérdida auditiva. En 3MS los cambios en la puntación anual fueron de -0,65 frente a -0,46 puntos por año; mientras en la prueba SDMT los cambios en la puntuación anual fueron de -0,83 contra -0,63.

El riesgo de deterioro cognitivo incidental aumentó un 24% más entre los sujetos con pérdida auditiva al inicio del estudio, que en aquellos con audición normal. “Las tasas de deterioro cognitivo y el riesgo de deterioro cognitivo incidental se asociaron linealmente con la gravedad de la pérdida auditiva inicial de un individuo”, concluye Lin. “La magnitud de estas asociaciones es clínicamente significativa, con individuos con pérdida auditiva que demuestran una tasa acelerada de deterioro cognitivo del 30 al 40%”.