La SEGG ha destacado que los cuidadores tienen una importante carga física, psíquica y emocional, puesto que el 84% de los mayores dependientes necesita ayuda para su higiene; 8 de cada 10 para el vestido; 7 de cada 10 para realizar la limpieza del hogar y el 63% para preparar la comida.

Además de la ayuda que requieren para realizar las tareas cotidianas, un 85% de los mayores dependientes también necesitan asistencia a la hora de tomar sus medicamentos adecuadamente. No obstante, la dependencia va mucho más allá de las tareas más básicas en el cuidado de su salud.  Tal y como revela el informe, un 90% necesita apoyo afectivo-emocional y un 76% depende de otras personas para entretenerse.

Alteraciones en el carácter y en el estado de ánimo, principales problemas de los cuidadores

Pero la salud de los ancianos no es la única que se resiente, recuerdan desde la SEGG. La dedicación del cuidador en la asistencia de los mayores dependientes también afecta a su propia salud. Más de la mitad de los cuidadores (54%) afirman que les ha supuesto cambios en sus vidas, imprimiéndoles alteraciones en su carácter y en su estado de ánimo. Al final, el tiempo libre de los cuidadores se ve afectado en un 82% y la vida familiar en un 70%, 2 datos que repercuten de manera directa en el estilo de vida de los cuidadores.

En este sentido, un 60% de los cuidadores reconoce que les afecta a su estado de salud: 8 de cada 10 nota cansancio o fatiga y se encuentra estresado. El 76% presenta dolores osteoarticulares y dolor de espalda: 5 de cada 10 sufre insomnio y casi un 40% presenta dolores de cabeza.

Los principales problemas de salud se producen a nivel psicoafectivo y los más comunes son la frustración e impotencia (73%), la ansiedad, irritabilidad o enfado (61%); la depresión o tristeza (57%); la soledad (35%) y el sentimiento de culpa (30%).