La investigación, desarrollada por el grupo Testosterone Trials y financiada por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, contó con hombres repartidos por todo el país –en muestras desde los 138 hasta los 788 sujetos. Todos ellos fueron sometidos a tratamiento durante un año, bien con gel de testosterona o con gel placebo.

Los responsables de dichos estudios han evaluado los efectos del gel de testosterona sobre la densidad y la fuerza ósea, la salud cardiovascular, la anemia y la función cognitiva de los sujetos. Investigaciones previas ya demostraron los beneficios de este gel en la función sexual de pacientes con niveles reducidos de testosterona.

Los resultados de los estudios publicados ahora por JAMA mostraron que, tras un año de tratamiento con el gel de testosterona se corrigió la anemia de aquellos pacientes con esta enfermedad que participaron en el estudio. Asimismo, los niveles de hemoglobina de estos pacientes crecieron.

La investigación también detectó un aumento de la densidad mineral ósea volumétrica y en la fuerza de los huesos en los sujetos del grupo con el tratamiento. No obstante, los responsables de la investigación afirman que será necesario un estudio mayor y durante más tiempo para comprobar si el tratamiento con testosterona puede reducir el riesgo de fracturas. Por otro lado, no se ha detectado ninguna mejoría significativa en la memoria verbal o visual, habilidad espacial y otras capacidades cognitivas de los sujetos del estudio en ninguno de los 2 grupos.