Según informa la Comunidad de Madrid el traje simulador permite que personas jóvenes experimenten los efectos de enfermedades relacionadas con el envejecimiento. Gracias a este traje es posible reproducir las restricciones de las capacidades sensoriales y motoras relacionadas con el envejecimiento.

El traje simulador dispone, además, de 6 tipos de gafas especiales que representan enfermedades oculares típicas de la edad (degeneración macular, cataratas, glaucoma, desprendimiento de retina, retinopatía diabética y retinitis pigmentosa). También cuenta con un simulador de sordera formado por auriculares de protección auditiva, que representan de manera realista la dificultad auditiva asociada a la edad.

Con el objetivo de mostrar a los ciudadanos las consecuencias de la marcha inestable propia de las personas mayores el traje simulador incorpora unas calzas especiales que reducen la sensibilidad del contacto con el suelo. Así el ciudadano puede comprender la sensación de inseguridad que sienten a veces las personas mayores al caminar.

Esta actividad se enmarca dentro del Proyecto Concienciación en Fragilidad. Además del traje simulador durante la jornada los especialistas en Geriatría evaluarán el estado general de salud y darán consejos y orientación sobre actividad física, alimentación y hábitos de vida a los mayores de 65 años.