En dicho estudio, los investigadores de la Universidad La Sapienza de Roma, en Italia, observaron que los bajos niveles en sangre de la adrenomedulina (bio-ADM) (péptido vasodilatador) son indicativos de una buena microcirculación, presente en aquellas personas con más esperanza de vida.

El equipo científico evaluó el estado integral y el estilo de vida de 2 grupos de la región de Cilento, en la provincia de Salerno, en el sur de Italia. El primer grupo estuvo compuesto de 29 personas con una edad media de 92 años, mientras que el segundo estaba formado por 52 personas más jóvenes, con una edad media de 60 años. Este segundo grupo se confeccionó con familiares del primero, que fueron seleccionados para valorar la influencia genética, y la exposición a los mismos factores ambientales y de vida.

En ambos grupos se midieron los niveles de la función del corazón por el biomarcador MR-proANP, así como un marcador de la función renal (penKid) y bio-ADM. Este último encargado de regular la vasodilatación y la integridad de los vasos sanguíneos que influyen en la presión arterial.

Los resultados fueron comparados con el anterior Proyecto Preventivo Malmö realizado en 194 personas sanas que tenían una edad media de 63,9 años. Así, observaron que los valores inferiores de MR-proANP y penKid, entre los 2 grupos de control más jóvenes, no implicaban síntomas de disfunción cardiaca o renal.

Los casi centenarios que registraron mayores niveles de estos marcadores tampoco padecían disfunciones cardiacas o renales, a pesar de que las personas que padecen estas patologías suelen tenerlos en niveles altos, lo que sugiere, según los investigadores, que este hecho se produzca por el envejecimiento de los órganos.

Por el contrario, los valores de bio-ADM, que suelen ser también elevados en personas con insuficiencia cardiaca o lesión renal aguda, fueron tan bajos con los de los dos grupos de referencia.

Los investigadores consideran que los niveles bajos de bio-ADM son indicativos de un buen funcionamiento del sistema endotelial y circulatorio, motivo por el que podría considerarse como indicador de una buena calidad de vida y de biomarcador de longevidad, según indican.