Según la información facilitada por el Ministerio de Sanidad, el estado de Assam, situado al norte del país, encabeza la lista de mortalidad materna con 300 fallecimientos por 100.000 nacimientos, seguido de otras zonas también del norte como Uttar Pradesh y Uttarakhand con 285 muertes, el estado occidental de Raiastán con 244 y el estado oriental de Odisha con 222.

El gobierno ha manifestado su preocupación por las mujeres de su país, que fallecen debido a diversas complicaciones durante el parto, y promete tomar medidas. Sin embargo, el ejecutivo indio subraya que el país registró una disminución en la tasa de mortalidad infantil de 40 muertes por cada 1.000 nacimientos en 2013, a 39 muertes por cada 1.000 nacimientos en 2014.

Muchas organizaciones no gubernamentales y de defensa de los Derechos Humanos llevan a cabo campañas de concienciación sobre estas muertes, y critican que cerca de 800 mujeres mueran diariamente en el mundo durante el parto. Actualmente, la campaña “ninguna mujer debe morir al dar vida” está activa a nivel global y apoyada por un gran número de gobiernos.

La campaña defiende que toda mujer debe tener acceso a servicios sanitarios que le permitan ser monitorizada durante su embarazo y poder dar a luz con toda seguridad. Según informa este movimiento, el 99% de las mujeres que fallecen durante el parto pertenecen a países con bajos ingresos, donde, además, la mortalidad infantil también es muy alta.