Según informa The Physiological Society, los investigadores estudiaron los efectos del calor en 10 mujeres entrenadas durante su ciclo menstrual. Cada mujer completó 4 pruebas que incluían descanso y ciclismo de intensidad fija seguido de 30 minutos de prueba de rendimiento a intensidad variable. Las pruebas se llevaron a cabo en la fase folicular temprana (días 3-6) y en la luteal media (días 18-21) en ambientes de calor húmero y seco.

Los resultados indican que en mujeres entrenadas la fase menstrual no afecta al rendimiento durante el ejercicio en calor. Asimismo, apuntan que las respuestas conductuales anulan las diferencias termodinámicas y autónomas asociadas con la fase menstrual y con ambientes de calor húmedo o seco.