El síndrome de ovario poliquístico es un trastorno femenino producido por el exceso de hormonas masculinas (andrógenos), que producen diferente sintomatología dependiendo de distintos factores, entre ellos la edad. Aunque es habitual que se manifieste en la pubertad, es frecuente que la mujer no sea diagnosticada hasta que acuda a consulta para adelgazar o quedarse embarazada.

El hirsutismo es la manifestación más común. Esta se caracteriza por tener un exceso de pelo, un vello más masculino (en áreas propias de los hombres) y alteraciones en la ovulación, que puede provocar que la menstruación sea irregular. Además, estas pacientes tienen mayor riesgo de padecer diabetes o enfermedades cardiovasculares y coronarias.

El estudio se llevó a cabo durante 12 semanas en 70 mujeres diagnosticadas con síndrome de ovario poliquístico entre los 18 y los 40 años de edad. Las participantes fueron divididas en dos grupos al azar para recibir 50 mg de isoflavonas de soja o placebo. Tras 12 semanas de intervención, la administración de isoflavonas de soja disminuyeron los niveles séricos de insulina y aumentaron los niveles de sensibilidad a la insulina cuantitativa, en comparación con el placebo.

La suplementación con isoflavonas de soja también provocó una reducción significativa en el índice de andrógenos libres y los triglicéridos séricos en comparación con el grupo placebo. Además, se produjo un aumento significativo en el glutatión y una disminución significativa en los niveles de malondialdehído como consecuencia de la ingesta de isoflavona de soja a diferencia del grupo placebo. Por todo ello, las isoflavonas de soja podrían resultar beneficiosas para mejorar algunos marcadores y síntomas de mujeres con ovario poliquístico.