El ejercicio físico supervisado y moderado reduce el riesgo de depresión perinatal en mujeres embarazadas. Así lo confirma un estudio de investigadores de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte-INEF de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), el Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario de Torrejón y la Universidad de Western Ontario (Canadá). Los resultados se han publicado en la revista British Journal of Sports Medicine.

Tal y como recuerda la UPM, el embarazo y el parto conllevan alteraciones y riesgos a nivel emocional que pueden afectar tanto a la madre como al feto. La depresión materna es una de las complicaciones más habituales en ese sentido y, además, está en aumento. De acuerdo con estudios recientes, la depresión perinatal tiene una prevalencia de entre el 5 y el 20%. Este trabajo indaga en los efectos del ejercicio físico sobre dicha complicación.

“Se ha logrado demostrar científicamente que los beneficios del ejercicio físico grupal y moderado durante la gestación trascienden el ámbito fisiológico y deben ser utilizados también como elemento de prevención de alteraciones de orden emocional durante el embarazo”, señala Marina Vargas, autora principal del estudio.

Para llegar a esa conclusión, los investigadores llevaron a cabo un ensayo clínico aleatorizado con 124 mujeres embarazadas sanas. Los resultados -que forman parte de una tesis doctoral- mostraron que un programa de ejercicio físico grupal realizado durante toda la gestación consiguió reducir el riesgo de padecer depresión perinatal en más de un 40%. “A pesar de la significativa reducción de recursos y falta de financiación en muchos casos para proyectos de investigación, se hace importante continuar investigando en este ámbito”, apunta el investigador Rubén Barakat.

“Las expectativas que generan los posibles beneficios del ejercicio físico moderado durante el embarazo para el bienestar materno, fetal y del recién nacido son incalculables y al mismo tiempo significativamente esperanzadoras”, destaca Barakat.

Desde hace más de 15 años, el Grupo de Actividad Física en Poblaciones Específicas (AFIPE) del INEF-UPM colabora con los servicios de ginecología y obstetricia de diversos hospitales universitarios de la Comunidad de Madrid y con universidades de otros países para el estudio de los efectos del ejercicio físico realizado durante el embarazo en las mujeres, el feto, el neonato y los menores de edad en sus primeros años de vida.