Los resultados de esta investigación apuntan a que las posibilidades de quedarse embarazada pueden descender hasta un 40%. Según explica la investigadora principal, se trata del primer estudio que evalúa la incidencia del estrés en los distintos periodos del ciclo menstrual de una mujer para establecer si existen diferencias en función del momento en el que esta se encuentre.

El estudio incluyó a un total de 400 mujeres de hasta 40 años, sexualmente activas y que no usaban métodos anticonceptivos. Los niveles de estrés de estas fueron registrados durante 20 ciclos y hasta quedar embarazadas. De media, las mujeres examinadas registraron su estrés durante 8 ciclos.

Durante la investigación 139 de las 400 mujeres quedaron embarazadas. Los responsables de la investigación detectaron que las posibilidades de quedarse embarazada se redujeron un 46% por cada punto que aumentaba el nivel de estrés en el periodo de ovulación. Los investigadores señalan que cuando una mujer tiene un nivel alto de estrés, las hormonas responsables de la ovulación pueden verse afectadas, y esto puede interferir en el proceso de gestación.

Con el objetivo de reducir los niveles de estrés, la autora principal del estudio recomienda la práctica de yoga, ejercicio físico, la meditación o el mindfulness. Taylor asegura que “el ejercicio moderado, 5 veces por semana durante 30 minutos, también puede reducir el estrés, pero hacer ejercicio en extremo puede reducir las probabilidades de concebir”.