Según informa la agencia EFE, dicha técnica experimental ha permitido analizar el funcionamiento de espermatozoides humanos en contacto con el contenido citoplasmático de los óvulos in vitro. De esta forma, se ha comprobado en el laboratorio si los gametos masculinos cumplían con sus funciones antes de que se produjera la fecundación.

El trabajo, dirigido por la profesora Isabelle Vernos, se ha desarrollado de manera conjunta con investigadores del Parque Científico de Barcelona (PCB).

“El objetivo de la investigación era desarrollar una técnica previa a la utilización de los gametos masculinos en un ciclo de reproducción asistida para comprobar si sus funciones se desarrollaban correctamente”, ha explicado Montserrat Barragán, coautora del estudio y responsable del laboratorio de investigación de Eugin en el PCB.

“Los resultados son preliminares y tenemos que ver más casos, pero parece que existe una relación entre las características de los espermatozoides seleccionados y sus capacidades para generar un embrión correctamente", ha apuntado la investigadora.

“Analizamos 20 muestras de esperma humano con características morfológicas, niveles de concentración y movilidad distintos, e incubamos ex vivo en óvulos de la rana africana de uñas (Xenopus laevis), un organismo modelo muy utilizado en investigación biomédica", ha detallado Farners Amargant, primera autora de la investigación.

De acuerdo con la investigadora predoctoral del CRG, un 30% de los óvulos fecundados en procesos de reproducción asistida detienen su desarrollo en las primeras etapas de la división celular, lo cual lleva a pensar que los defectos funcionales de la célula espermática, como un fallo en la fusión de los pronúcleos o en la construcción del llamado huso mitótico bipolar, podrían ser los responsables de estos fracasos.

Esta nueva técnica para observar el funcionamiento de los espermatozoides antes de la inseminación va a permitir “observar más de cerca la incidencia de este tipo de defectos para entender si influyen en el correcto desarrollo del embrión”, según Amargant.