El fármaco, usado para tratar a mujeres en riesgo de parto prematuro desde el año 2003, fue aprobado en 2011 por la Food and Drug Administration (FDA). La hormona también recibió entonces la aprobación del American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG) y de la Society for Maternal-Fetal Medicine (SMFM).

No obstante, matizan los expertos, “17OHPC siempre había sido fuente de debate, tanto por su coste como por las dudas acerca de los resultados publicados The New England Journal of Medicine en 2003”. 

Ahora, el trabajo publicado en la revista American Journal of Obstetrics and Gynecology, “demuestra no solo que el fármaco es ineficaz, sino también que tiene un grave efecto secundario”, resume el autor y profesor asistente de obstetricia y ginecología, David Nelson, en una nota de prensa de la universidad.

Para llegar a esta conclusión, entre 2012 y 2016, el equipo de investigadores estudió los casos de 430 mujeres tratadas con el fármaco y compararon la tasa de nacimientos prematuros de esas mujeres con la tasa histórica de 5.787 nacimientos prematuros en el Parkland Memorial Hospital entre 1988 y 2011.

El 25% del grupo de mujeres medicadas parió antes de las 35 semanas de gestación a pesar de la medicina; mientras en el grupo histórico de mujeres de control la cifra fue del 16,8%. “Las diferencias entre ambos resultados no eran estadísticamente significativas”, admite Nelson; pero en una segunda conclusión la diferencia resultó ser de 13,4% en tratadas con 17OHPC y del 8% en el resto.

“La diabetes gestacional, generalmente, desaparece después del nacimiento y, por lo tanto, no suele ser un problema grave para la madre”, explica Nelson; sin embargo, “puede aumentar el riesgo de parir bebés más grandes, con la consecuente necesidad de cesárea u otras complicaciones”, advierte el profesor.