Según informa la agencia EFE, la jefa del servicio de Nefrología del Hospital de Galdakao, Isabel Martínez, explicó en rueda de prensa que la poliquistosis renal autosómica dominante se transmite de padres a hijos en un 50% de los casos. Para intentar evitar la transmisión, se pretende identificar a los afectados y fecundar el óvulo con embriones sanos.

La poliquistosis renal autosómica dominante suele detectarse después de los 40 años; con el fin de identificar a los afectados lo antes posible, se realizarán ecografías renales o estudios genéticos en aquellas personas con antecedentes familiares. Solo en el área de cobertura del citado hospital se han detectado ya 117 familias.

Hasta ahora, se ha realizado un estudio genético de 45 de las familias y se ha conseguido detectar la poliquistosis renal autosómica dominante en niños asintomáticos. Estos recibirán tratamiento para retrasar el desarrollo de la enfermedad, cuya transmisión podrá evitarse a través de la fecundación in vitro.

Las parejas con algún miembro afectado que quieran tener hijos deben acudir a la Unidad de Reproducción Humana del Hospital de Cruces, donde se elaborará un informe a partir del cual se decidirá si se deriva el caso a Quirónsalud o IVI. Estos centros privados, junto a otros públicos, colaboran en el proyecto, que ha sido premiado por la Alianza frente a la poliquistosis renal autosómica.

Coincidiendo con la puesta en marcha de este programa, la Federación Alcer de enfermos renales ha reclamado al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad que diseñe un plan nacional de información a los pacientes de afectados sobre cómo afrontar la paternidad o maternidad, así como que se generalicen los estudios genéticos a los familiares de quienes la padecen.