La abdominoplastia con reparación del recto mejora significativamente el dolor lumbar y la incontinencia urinaria durante el posparto, según publica la revista Plastic and Reconstructive Surgery. El estudio prospectivo multicéntrico se basó en los casos de 214 pacientes reclutadas de 9 centros sanitarios en Sydney. Las pacientes tenían una edad media de 42,1 años, un índice medio de masa corporal de 26,3 kg/m2 y un índice medio de 2,5 partos.

Todas ellas completaron el cuestionario ICQ sobre incontinencia urinaria y la escala de incapacidad lumbar de Oswestry antes de la abdominoplastia y pasadas 6 semanas y 6 meses de la misma. El 87% de las abdominoplastias fueron radicales, de alta tensión lateral u oblicua.

Según informaron Alastair Taylor y su equipo, el 8,8% de las pacientes no sufrió dolor lumbar y el 27,5% no tubo incontinencia. Entre las restantes, el puntaje promedio en la escala de Oswestry preoperatoria fue del 21,6%; a las 6 semanas de posoperatorio la cifra descendió al 8% y, a los 6 meses, al 3,2%. La puntuación media del ICQ antes de la abdominoplastia fue de 6,5 y después del 1,6 tanto a las 6 semanas como a los 6 meses.

Los autores comprobaron también que los predictores preoperatorios del dolor lumbar se asociaban a casos de hernia umbilical e índices de masa corporal superiores a 25 kg/m2 y que los predictores de incontinencia se correspondían con partos vaginales y edades superiores a los 40 años. Según los datos del estudio, todos los métodos de abdominoplastia consiguieron niveles de mejoría similares.

“La abdominoplastia se ha considerado durante mucho tiempo un procedimiento cosmético; sin embargo, hemos demostrado que, al restaurar el contorno preparto, también es posible restaurar la función preparto”, concluye Taylor. Según estadísticas, entre un 5 y un 21,1% de las mujeres sufren dolor lumbar crónico de más de 2 años tras el parto; mientras las tasas de incontinencia urinaria persistente (10-12 años) varían entre el 25 y el 37,9%.