Tal y como destaca la UOC, el 73% de las mujeres españolas sufre síndrome premenstrual o dismenorrea. En el 9% de los casos se trata de una dismenorrea severa, añade. Este dolor abdominal y/o pélvico aparece antes o durante la menstruación y provoca náuseas, dolor físico, cansancio y dolor de cabeza.

De aprobarse esta propuesta de ley, la baja laboral menstrual, añade la UOC, permitiría a las mujeres ausentarse del trabajo durante 3 días. “Lamentablemente, esta baja ad hoc podría generar más discriminación para la mujer, que queda señalada bajo el estereotipo de ‘está en esos días’ y suponer más trabas en cuanto a su contratación”, señala Gina Aran, profesora de Economía y Empresa de la UOC.

Según los datos de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), las mujeres que sufren dismenorrea causan de media 1.500 días de baja a lo largo de su vida laboral. Pere Vidal, profesor de Derecho Laboral de la UOC, explica que es frecuente que una trabajadora presente baja por incapacidad temporal derivada de este síndrome. En su opinión, la baja laboral menstrual, protegería legalmente la posición de la mujer.

Gina Aran cree que las empresas probablemente no aceptarán el planteamiento italiano. “Se pueden dar reticencias al contratar mujeres porque potencialmente causarían baja laboral 3 días de cada mes o por la creencia de que la productividad femenina disminuye cuando tienen la menstruación”.

En relación a este tema, un estudio de 2 economistas italianos publicado en 2009 en American Economic Journal concluyó que el ciclo menstrual femenino aumenta el absentismo. Pero otro informe posterior, publicado en 2012 en Journal of Human Resources, decía justo lo contrario: “No hay evidencias de que la regla provoque un aumento del absentismo femenino”.

Hasta ahora ningún país occidental había desarrollado políticas en esta línea. Sin embargo, en Asia la baja laboral menstrual (seirikyuuka) se considera un derecho biológico. En Indonesia se reguló en 1948 y permite a las mujeres ausentarse del trabajo 2 días al mes. Por su parte, en Japón, las mujeres tienen derecho a quedarse en casa por este motivo, aunque sus empresarios no están obligados a pagarles esos días de baja.