En situaciones de emergencia obstétrica las habilidades no técnicas pueden ser cruciales para la toma rápida de decisiones, según defienden las doctoras Montserrat González y Esther Pérez, jefa de sección y adjunta, del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario Infanta Elena. El centro ha celebrado un curso obstétrico sobre la importancia de este factor humano en el abordaje de situaciones críticas como eclampsia, hemorragia postparto, parada cardiaca o crisis asmática en la gestante.

“Los conocimientos teóricos y las habilidades profesionales no son lo único importante en el médico”, asegura el personal del servicio; “hay otros elementos que dependen de su capacidad de juicio, sus actitudes y valores”. Estas habilidades no técnicas cobran especial importancia en situaciones como las emergencias obstétricas, en las que el estrés lleva a fallos en la información o comunicación entre los profesionales.

“Las emergencias obstétricas son responsables del 50% mortalidad materna; de ahí la necesidad de estimular la formación a través de programas de simulación”, justifican Pérez y González. Este entrenamiento puede facilitar, por ejemplo, la rapidez diagnóstica y de instauración de tratamiento. Sin embargo, el éxito de la atención a una emergencia obstétrica no sólo depende de las habilidades no técnicas individuales, sino también de una actuación clínica estructurada y una cuidada dinámica de equipo.

¿Quién prefiere que atienda su parto?

“Los equipos bien organizados, con protocolos de actuación bien establecidos y una comunicación directa y cerrada, trabajan de forma armónica y coordinada y responden con mayor prontitud y eficacia a las situaciones que van surgiendo durante una emergencia obstétrica”, consideran las doctoras. De hecho, aseguran, hay países en los que la libre elección de las pacientes se extiende no solo al centro médico sino también al profesional en función de su formación.

“¿Quién prefiere que atienda su parto: un médico que cada año se enfrenta en un simulador a las emergencias obstétricas más habituales, uno que conoce las menos habituales pero muy graves, o uno que puede tener que atender esa complicación, por primera vez, en su caso?”, ejemplifican las especialistas, cuyo objetivo es mejorar la adquisición de habilidades no técnicas y la dinámica de grupo mediante la educación basada en la simulación.

A través de clases breves, el Infanta Elena tarta de “sintetizar los conceptos más relevantes en situaciones emergentes poco frecuentes y enfatizar los algoritmos de manejo”. De esta manera se disminuyen los errores secundarios a la mala comunicación o a la falta de entrenamiento y se garantiza, en la medida de lo posible, la seguridad de la paciente.