Según datos de la Organización Mundial de la Salud, desde 1970 hasta hoy, la mortalidad por cáncer de ovario en la Unión Europea se redujo en un 10% entre los años 2002 y 2012. A este porcentaje le siguen Australia y Nueva Zelanda con una disminución del 12%. La agencia Europa Press ha informado de que en Estados Unidos, la reducción fue del 16%, frente a la japonesa que tan solo disminuyó un 2%.

En el único país europeo en el que se ha detectado un aumento de fallecimientos ha sido en Bulgaria, mientras que en Hungría se registró un 0,6% y en Estonia, un 28%. Por último, Reino Unido ha experimentado una disminución del 22% en la tasa de mortalidad por cáncer de ovario.

Según declaraciones del profesor La Veechia a la mencionada agencia, las variaciones más destacadas en las tasas de mortalidad se deben al “uso más uniforme de los anticonceptivos orales” y al número de hijos que tienen las mujeres. Llama la atención el caso de Japón porque sus tasas siempre habían sido muy bajas y ahora son más elevadas que en EE. UU., lo que refleja un uso infrecuente de anticonceptivos.