Los autores de esta investigación analizaron los datos de más de 8.500 futuras madres que participaron en una encuesta de salud realizada por el Gobierno. Mientras que las tasas de tabaquismo aumentaron entre las mujeres embarazadas con depresión, en otros grupos se produjo un descenso, recalcan los investigadores.

“Un aumento en las tasas de tabaquismo de cualquier población es preocupante, dada las tendencias generales a la baja que observamos hoy en día”, subraya la líder del estudio, Renee Goodwin, profesora adjunta asociada de Epidemiología en la Facultad de Salud Pública Mailman de la Universidad de Columbia.

Los resultados de este estudio muestran que más de un tercio de las mujeres embarazadas con depresión fuman, frente a una de cada 10 mujeres con depresión. Goodwin considera que el vínculo entre la depresión y el uso prenatal de tabaco ha aumentado con el tiempo, lo que sugiere que la depresión es una barrera importante, pero que raras veces se trata, para dejar de fumar.