Los investigadores realizaron un análisis de secuenciación masiva en un grupo de mujeres sanas, en las que identificaron un perfil con predominancia de Lactobacillus en el endometrio y otro sin dicha predominancia. Al observar estas diferencias, se plantearon cómo podría influir la presencia del Lactobacillus en el pronóstico reproductivo y si podrían existir diferencias en ambos grupos.

La muestra estuvo compuesta por 35 pacientes de reproducción asistida. Aquellas que tenían una menor abundancia de Lactobacillus en su endometrio tenían una tasa de implantación menor (23%) que aquellas con mayor número de bacterias (60%), así como en las tasas de aborto espontáneo (16% vs. 60%).

“Nos encontramos ante una nueva línea de investigación relacionada con el endometrio, una pieza más del puzle a tener en cuenta a la hora de diagnosticar y aplicar soluciones en pacientes con dificultades reproductivas”, explica Carlos Simón, director científico de Igenomix, compañía biotecnológica especializada en investigación genética que ha colaborado en la elaboración del estudio.

Según explica Simón, catedrático de Pediatría, Obstetricia y Ginecología de la Universitat de València, este hallazgo plantea la necesidad de estudiar la microbiota como prueba diagnóstica en aquellas parejas que acuden con problemas reproductivos a su ginecólogo. En su opinión, un estudio de la flora "podría abrir la posibilidad de estabilizar la flora endometrial y mejorar, así, el pronóstico reproductivo de la paciente".