“La importancia de los fitoestrógenos presentes en los vegetales procede de su estructura química, pues son muy similares a los estrógenos humanos. Gracias a esta particularidad, tienen propiedades como modulares hormonales, lo que les atribuye un posible papel protector, entre otros, frene al cáncer de mama, al mismo tiempo que efectos beneficiosos en los trastornos menopaúsicos”, explica José Juan Gaforio, uno de los investigadores del estudio.

Existen ciertos alimentos que incluyen estos compuestos, como los elaborados con soja “no obstante, el aceite de oliva virgen y las aceitunas también tienen componentes con esas actividades biológicas”, motivo por el que resulta de especial interés su estudio e investigación.

El grupo de científicos se centró en los efectos antitumorales y antioxidantes. Además, al pinoresinol y acetoxipironesinol se les atribuye acciones antifúngicas, antiinflamatorias, hipoglucemantes y neuroprotectoras. José Juan Gaforio considera que “este tipo de hallazgos contribuye a incrementar el aval científico para calificar el aceite de oliva virgen como alimento con múltiples beneficios saludables”.