Un grupo de científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale es es autore del estudio. Según los expertos, muchas mujeres que andan en bicicleta o toman clases de spinning, se han quejado de adormecimiento y pérdida de sensibilidad en el área genital, lo que les hizo investigar la relación entre las lesiones y este deporte.

El estudio siguió a mujeres que realizaban trayectos de al menos 16 kilómetros a la semana en bicicleta durante 4 semanas al mes. Las participantes llevaron sus propias bicicletas al laboratorio donde fueron colocadas en máquinas estacionarias para que las mujeres se subieran a ellas como solían hacerlo en el exterior.

Se comparó el efecto de diferentes tipos de bicicletas con diversas posiciones de asientos y manillares, y la presión en el suelo pélvico de las ciclistas. El análisis midió la sensación genital de las participantes en micrómetros,con la utilización de un estesiómetro. Se llevaron a cabo mapas computacionales de la presión que ejercía el asiento y se compararon las mediciones.

De esta forma, los investigadores llegaron a la conclusión de que era la posición del manillar lo que más impacto negativo ejerce en la zona. Las mujeres que utilizaban manubrios a nivel más bajo que el asiente tenían una mayor presión en el perineo y una menos sensación en el piso pélvico. Entre los efectos negativos se incluye la pérdida de sensibilidad sexual