Según explican los autores, en la placenta se han descrito 2 categorías de neoplasias: epiteliales y no epiteliales. En las primeras se incluye el coriocarcinoma (CC); entre las segundas, las más frecuentes son los tumores vasculares denominados corangiomas (CA). El CAC es un tumor con la proliferación vascular típica del CA, pero rodeado por una neoplasia trofoblástica.

Jauniaux et al. Lo describió por primera vez por en 1988; desde entonces apenas se han descrito una decena de casos, el último de los cuales incluido en el artículo. La paciente era una mujer de 36 años de edad, sin antecedente patológicos de interés, que acudió a una consulta de control de una gestación gemelar bicorial-biamniótica espontánea.

Presentaba proliferación del trofoblasto atípico con gran pleomorfismo y abundantes mitosis. Este trofoblasto crecía de forma arborescente, intrincándose dentro de la proliferación vascular; además, mostraba áreas de necrosis con depósitos de calcio. “Creemos que estamos ante un caso de CC sobre CA o de un verdadero CAC”, apuntan los autores, quienes reconocen que actualmente no hay criterios para distinguir unos tumores de otros.

“Con el estudio de todos los casos se concluye que el CAC es una entidad poco definida, de criterios diagnósticos no bien establecidos, solapándose con la posibilidad de un CC sobre un CA (un tumor de colisión)”, añaden los investigadores, quienes destacan que hasta el momento “no se han observado metástasis en las progenitoras ni en los descendientes”.