Tal y como informa la Junta de Andalucía, cada año se registran 26.000 nuevos casos de cáncer de mama en España. Debido a su alta prevalencia, cualquier avance en el diagnóstico supone un gran beneficio sociosanitario, afirma la Junta. Este nuevo biomarcador complementaría a los actuales programas de detección precoz.

Durante la investigación, los autores del estudio analizaron la utilidad de un grupo de los marcadores tumorales que se vienen aplicando de manera habitual, así como otros marcadores experimentales menos conocidos. Por otro lado, se realizó un estudio epidemiológico de las participantes, explica el gobierno andaluz.

Un total de 123 mujeres participaron en el estudio. De ellas, 63 tenían diagnosticado un cáncer de mama precoz, sin afectación axilar. Las otras 63 eran mujeres sanas. Los investigadores realizaron una analítica de sangre a todas las participantes con el objetivo de conocer los valores en 10 marcadores (7 de ellos rutinarios, 3 experimentales).

Tras analizar los resultados, los investigadores detectaron un marcador muy sensible que se elevó en el grupo de pacientes afectadas de cáncer. Este marcador experimental, denominado 8-OHdG, es un derivado del nucleótido guanosina, producido cuando esta molécula es sometida al proceso químico de estrés oxidativo presente en el inicio de la enfermedad a nivel celular.

La Junta de Andalucía destaca que esta es la primera vez que se estudia este marcador para el diagnóstico precoz del cáncer de mama. La capacidad predictiva de este nuevo biomarcador se ha mejorado gracias al desarrollo de un modelo matemático formado por otros marcadores, que incrementa las posibilidades de la detección hasta el 92%.