El síndrome RED-S (del inglés, Relative Energy Deficency in Sport) es una patología causada por un desequilibrio entre el gasto energético y la ingesta calórica que se da en deportistas de élite. Es el caso de la atleta británica Bobby Clay, cuya denuncia pública ha llevado a los titulares de medio mundo esta enfermedad, que puede provocar amenorrea, osteoporosis o problemas cardiovasculares, entre otros.

Tal y como explica un estudio publicado en British Journal of Sports Medicine, el síndrome RED-S o síndrome de Deficiencia Energética Relativa en el Deporte da lugar a alteraciones fisiológicas que pueden afectar al metabolismo, la función menstrual, el sistema inmune, la salud ósea y cardiovascular, la síntesis de proteínas y la salud mental.

Se trata de una adaptación del síndrome de la triada de la atleta femenina, que es como se conocía a la combinación de osteoporosis, amenorrea y desórdenes alimenticios que se daba en mujeres deportistas. Algunos de esos síntomas son los que presenta Bobby Clay, que con 20 años padecía la mencionada patología ósea y jamás había tenido la regla.

Según recoge Intramed, para el especialista en Medicina Deportiva Iñaki Arratibel, del Departamento de Educación Física y Deportiva de la Universidad del País Vasco, el síndrome RED-S debería considerarse un trastorno alimentario, como la anorexia o la bulimia. Para el experto, en principio es más fácil tratar un síndrome RED-S que una anorexia, ya que cuando baja el rendimiento es más fácil hacer ver al deportista dónde está el problema. Otra cosa, añade, es que exista un problema psicológico de base.

En el caso de Bobby Clay, el RED-S comenzó a asomar después de que entrara, con 15 años, en el equipo sub 20 de Gran Bretaña. Con 16 años no había menstruado, por lo que sus padres la llevaron al médico, que le diagnosticó un desarrollo tardío; ocurrió lo mismo un año después. Con 18 años, una fractura en el pie desveló la osteoporosis. Desde hace unos meses recibe tratamiento hormonal. Ha contado su historia, dice, para que ningún otro deportista sufra “esta tortura física y emocional”.