Las participantes fueron 3.054.328 mujeres que vivían en Suecia entre el 1 de enero de 1980 y el 1 de julio de 2011 sin registros de pruebas citológicas entre los 23-59 años. De estas mujeres, 2.899.968 tuvieron resultados normales en el primer cribado citológico. Los primeros resultados anormales registrados fueron: 14.625 pacientes diagnosticadas con células glandulares atípicas (AGC); 65.633 pacientes con una lesión intraepitelial escamosa de alto grado (HSIL); y 244.168 con una lesión epitelial escamosa de bajo grado (LSIL).

La prevalencia de cáncer de cuello uterino fue de un 1,4% para las mujeres con AGC, de un 2,5% para aquellas que tenían HSIL, y de un 0,2% para las diagnosticadas con LSIL; el adenocarcinoma representó el 73,2% de los casos asociados con AGC, y la tasa de incidencia de cáncer de cuello de útero después de esta fue superior a las de las mujeres con un resultado citológico normal.

La tasa de incidencia de adenocarcinoma fue 61 veces superior en comparación con aquellas mujeres con un resultado normal en la citología en un primer cribado después de AGC, y durante 15 años se mantuvo por encima. La incidencia y prevalencia de cáncer invasivo de cuello uterino fue mayor cuando se diagnosticó AGC entre los 30-39 años.

Solo un 54% de las mujeres con lesiones glandulares atípicas se sometió a evaluación a los 6 meses siguientes. Entre ellas, la tasa de incidencia de cáncer de cuello uterino fue significativamente más alta que después de HSIL en un máximo de 6 años y medio.